Objetualizando a la mujer en anuncio publicitario

La cadena de ropa deportiva Sprinter muestra esta vez una nula conciencia social sobre temas coeducativos y expone el anuncio que mostramos donde se observa a una joven en cueros sosteniendo dos balones de baloncesto a la altura de sus pechos. La cosa no sería grave si estuviéramos hablando de una broma propia de un niño de Primaria cuyo intelecto, aún por madurar, no le da para más que para esta simple y burda asociación de ideas (pechos de mujer = balones de baloncesto).

Sin embargo, la cosa toma tintes ciertamente graves cuando se trata de un anuncio publicitario de una empresa que no solo está circulando en la red (a través de banners publicitarios y a través de la propia web empresarial, que ha sido de donde hemos hecho las capturas de pantalla), sino que aparece en grandes vallas publicitarias al pie de carreteras principales.

De hecho, apenas a unos 500 metros (o menos) de nuestro centro educativo (IES Ciudad de Hércules, en Chiclana) hemos podido constatar que existe una valla publicitaria con semejante publicidad. Nuestro equipo coeducativo considera sumamente rechazable la objetualización de la mujer que se hace en este anuncio. Y la cosa es todavía más chocante cuando en su propia web la empresa defiende estar concienciada con asuntos de conciliación familiar y flexibilidad de horarios para sus empleadas embarazadas.

Así, afirman en la web:
Sprinter está activamente comprometida con el desarrollo económico, social y medioambiental tanto de nuestras comunidades más cercanas donde operamos como distribuidor de material para la práctica de deporte y moda, como a nivel nacional e internacional.
Pues bien, no se puede estar comprometido con el desarrollo económico y social de nada si se perpetúan imágenes que objetualiza a la mitad de las personas que forman la sociedad.

Sigue diciéndonos la web que la empresa desarrolla iniciativas como:
Programas de conciliación de la vida personal y profesional de nuestros trabajadores, mediante: reducciones de jornada en casos de maternidad/paternidad; posibilidad, para las mujeres embarazadas, de solicitar baja por maternidad a partir de la vigésimo segunda semana de gestación y hasta el día del parto manteniendo su nivel salarial ; jornada continua durante todo el año para los trabajadores de tienda y durante el período estival para los trabajadores de servicios centrales; medidas que garantizan la igualdad de oportunidades y la no discriminación por razones de sexo, incrementando la presencia femenina en puestos directivos y en igualdad de condiciones.
Nos resulta paradójico, tras leer esto, visualizar su anuncio, pues consideramos bien triste la miopía que se tiene en estos temas sensibles. La igualdad de la mujer en derechos y en oportunidades laborales y de desarrollo personal es una tarea integral, es decir, abarca todas las parcelas en las que la mujer ha de ser reconocida como sujeto activo y no como un mero objeto (sexualizado). No podemos darnos palmadas en la espalda por reducir la jornada laboral a una mujer que está embarazada o tiene hijos a su cargo mientras por otro lado seguimos reproduciendo y transmitiendo valores trasnochados propios de una sociedad machista que considera a la mujer como «cebo sexualizante» para vender productos.



1 comentarios:

Carmen Moreno dijo...

Felicidades al blog de Coeducación del Instituto. Grupo de 2º ESO - E.

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